Representantes de asociaciones acudieron a la sesión del Congreso local en la que se aprobó la creación de dos fiscalías, una especializada en la desaparición de personas y otra en investigación de delitos de tortura
En Oaxaca, diariamente desaparecen en promedio seis personas y recientemente el mayor número de desapariciones ocurren en la región del Istmo de Tehuantepec, afirmaron mujeres representantes de diferentes colectivos de búsqueda.
Las representantes de estas agrupaciones acudieron a la sesión del Congreso del estado, en la cual se aprobó la creación de una Fiscalía Especializada en la Investigación de la Desaparición Cometida por Particulares, Desaparición Forzada y Delitos Vinculados; en la misma sesión se aprobó la creación de una Fiscalía Especializada en la Investigación de los Delitos de Tortura, Tratos Crueles, Inhumanos o Degradantes y Delitos Vinculados.
Martha Pablo, vocera de los colectivos Oaxaqueños Buscando a los Nuestros, Sabuesos Guerreros Oaxaca, Oaxaqueños Unidos Exigiendo Justicia y Concordia LGBT, afirmó que aunque la creación de estas dos nuevas fiscalías es un avance y una demanda de las familias desde el año 2019, el problema radica en que las leyes no se aplican y las instituciones no funcionan.
“Para nosotros este paso es muy relevante y muy esperanzador. Tenemos leyes instituciones como la Comisión de Búsqueda de Personas Desaparecidas, como la Comisión de Atención a Víctimas, la ley de desaparición, la ley forense; estamos completos en leyes, pero no se aplican. Nosotros como familiares exigimos que la ley se aplique, no queremos que lo hagan a nuestro modo, sino que sea como la ley lo establece”, expresó.
Por ejemplo, mencionó que aunque la titular de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas Desaparecidas les ha externado su “disponibilidad” a trabajar con las familias, en los hechos nunca las convoca.
La vocera de los colectivos no ofreció información sobre el número de las personas desaparecidas en el estado. En su colectivo, dijo, son 38 personas desaparecidas y algunas de las cuales son originarias de otros lugares que han desaparecido en Oaxaca, como familias de Colombia, San Luis Potosí y el Estado de México, entre otros.
Mientras que los demás colectivos se integran por familias de personas desaparecidas en todas las regiones del estado.






