A cinco meses y ocho días, fue identificado el cuerpo sin vida del ingeniero oaxaqueño Pablo Osorio Sánchez, originario de la ciudad de Tlaxiaco, Oaxaca, y desparecido en La Concordia, Sinaloa.
Este miércoles, 1 de julio, fueron identificados los restos del ingeniero civil Pablo Osorio, de 26 años de edad, quien fue visto por última vez el pasado 23 de enero, cerca de las 7:30 de la mañana, cuando se encontraba en la parada de camiones ubicada en carretera Villa Fuente Durango, La Concordia. Junto a él, de manera simultánea, otras 10 personas fueron desaparecidas.
Abogados del Centro de Derechos Humanos y Asesoría a Pueblos Indígenas A.C. (Cedhapi), que acompañan a la familia del joven, dieron a conocer que la señora Socorro Osorio Sánchez, madre de Pablo, identificó el cuerpo en el Centro Médico Forense Federal, reconociendo características propias del joven.
“Con ello, aceptaron el cuerpo para iniciar los trámites administrativos de traslado y organizar el sepelio en su comunidad de origen”, explicaron en un comunicado.
Luego de la identificación forense, el próximo 4 de julio, a partir de las 20:00 horas de la noche, se velará el cuerpo de Pablo Osorio Sánchez en el ejido de Ejido Ojo de Agua, perteneciente a Tlaxiaco.
Exigen investigación exhaustiva y transparente sobre la desaparición y muerte
Familiares y abogados que acompañan el caso exigen que se garantice una investigación exhaustiva y transparente sobre la desaparición y muerte del joven, quien trabajó para la empresa CICAR S.A DE C.V. con sede en Puebla.
También solicitan que se sancione a los responsables materiales e intelectuales de las fosas clandestinas encontradas en El Verde, en el municipio de La Concordia, Sinaloa, así como en otros estados. y que se fortalezcan los mecanismos de búsqueda e identificación forense, asegurando que las familias tengan acceso a peritajes independientes y confiables.
Cedhapi señaló que, conforme a los derechos humanos de las víctimas de desaparición, se brinde acompañamiento integral a las víctimas y sus familias, incluyendo apoyo psicológico, jurídico y social.
“Que se refuercen las políticas públicas de prevención de desapariciones y se garantice la seguridad de las comunidades vulnerables en Oaxaca. Y que las acciones urgentes emitidas por el Comité de Desaparición Forzada de la ONU y las Medidas Cautelares, emitidas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, se cumplan eficaz y oportunamente por el Estado mexicano”, demandan.






