Con música y reflexiones sobre la cura de la Tierra por la crisis climática, disidencias, mujeres y lideresas indígenas de los pueblos maya mam, zapoteca, k’iche, náhuatl, guaraní, pipil, ayuujk, kichwa, p’urhépecha y lukaîrí compartieron sus saberes.
“En medio del exterminio, las mujeres indígenas hacemos de la lucha melodía, recuperamos la tierra robada, insistimos en celebrar nuestra existencia, sembramos esperanzas, pues somos la tierra curándose a sí misma”, enfatizaron integrantes de Futuros Indígenas que unen a diversas voces de las disidencias y mujeres indígenas de Abya Yala (continente Americano) y el Caribe.
Denunciaron que las problemáticas actuales que atraviesan los distintos territorios de los pueblos, como la emergencia climática, el ecocidio y genocidio son consecuencias de un modelo económico, social y espiritual que ha infectado directamente a los cuerpos y territorios de las familias que la habitan.
Esto, sumado a los centros de datos que despojan agua y energía a los territorios como la infraestructura digital de la IA y las corporaciones que la impulsan, quienes imponen una nueva capa de violencia extractiva.
En este contexto de fragmentación de los vínculos cuerpo-territorio por el aumento de desplazamientos forzados, criminalización y exilio de defensoras criminalizadas, así como la militarización de las fronteras y el incremento de las violencias en los distintos territorios, se realizó un espacio de diálogo en el marco del Sexto aniversario de articulación regional de Cura de Tierra.
Estas actividades fueron impulsadas por distintos medios, en colaboración con organizaciones y colectivas de Brasil, Ecuador, Guatemala y México, en donde se abordaron cuatro ejes transversales: organización antipatriarcal, cuidados transfronterizos, autonomía tecnológica y resistencia anticolonial.






